PENDIENTES DE DIAMANTES

Los pendientes son la manera más fácil de cambiar la apariencia de una persona. Es la joya por excelencia que se lleva a diario, sea en la versión que sea: pequeños con detalles sobrios o más grandes y más recargados. De entre todos ellos hay unos que destaca, nos referimos a los pendientes de diamantes.

La personalidad de los pendientes de diamantes

Los pendientes de diamantes llevarán el look a lo más alto y será el toque personal que realmente muestre el estilo. Y no solo eso, el brillo de las piedras preciosas transformará la mirada y formará parte de las facciones y de la personalidad de quien los lleve.

Asimismo, los diamantes son tan versátiles como hermosos. Lo primero que hay que considerar a la hora de elegirlos es la forma y el tamaño.

Los aros de oro amarillo con incrustaciones de brillantes que están en plena actualidad. Si son pequeños, son clásicos y discretos. También se pueden usar más grandes, dando al look un aire más desenfadado. Otra forma popular para los pendientes de diamantes son los largos tipo colgante. Tanto el estilo vintage, como los modernos, son tremendamente atractivos.

En qué ocasiones lucir los pendientes de diamantes

Lo que está claro es que, en otras épocas, los pendientes de diamantes solo se sacaban para ocasiones especiales. Hoy, sin embargo, se pueden usar en situaciones más cotidianas de forma natural. La clave es la simplicidad. Los pendientes tienen que brillar por sí solos, sin que la ropa u otras joyas los desmerezcan. Siguiendo la regla de la sencillez y, en cierto modo, de la elegancia, hay que tener cuidado al emparejar los diamantes con otras piedras preciosas. Si los pendientes de diamantes no incorporan ninguna otra piedra, es mejor que el collar o el broche tampoco lo hagan. En cambio, sí podrían combinarse los pendientes con otras gemas que estén en un anillo o pulsera.

Concluyendo, la personalidad será la que decida qué tipo de pendientes de brillantes es el más adecuado para cada ocasión.