PULSERAS SIGLO XIX

Las pulseras, según se entienden y usan hoy en día, son un artículo utilizado como adorno. Han existido desde hace siglos, y el uso dependía de la cultura, la simbología, el estatus y el desarrollo que iba teniendo la sociedad. En el siglo XIX hay una profunda revolución estética que lleva a la nostalgia por el pasado. La literatura, la arquitectura y las artes decorativas cambian y evolucionan. La influencia de las tendencias en joyería es decisiva, y joyas como las pulseras siglo XIX son un ejemplo de ello.

Pulseras siglo XIX, hechas con sentimiento

Es una época caracterizada por la atracción de lo pintoresco y la exacerbación de los sentimientos. Se inspira en el renacimiento francés e italiano, en el barroco, el gótico, e incluso en el realismo.

Las joyas conmemorativas adornadas con nombres, fechas e iniciales son innumerables entre las pulseras siglo XIX. La corriente de la época también inspira pulseras altamente simbólicas, que están decoradas con candados, manos cruzadas, palomas que significan amor, anclas o hiedra. Encontramos serpientes que son símbolo de la pura fidelidad; las cruces que significan esperanza; y los corazones que representan la caridad y el amor. Todos estos adornos de pulseras corresponden a la mentalidad que había en esta época, donde la moralidad y las costumbres marcaban enormemente la vida de la mujer.

Materiales de pulseras siglo XIX

Durante esta época proliferaron enormemente las piedras preciosas como los brillantes. En Sudáfrica se descubrieron varias minas que permitieron el comercio de estas piedras. En las pulseras era habitual ver esta gema exclusiva entre la alta sociedad. Perlas y corales también aparecen entre la joyería. Igualmente es muy apreciado el esmalte, usado para dar color a las pulseras.

Las pulseras siglo XIX son un artículo de lujo que no pasa desapercibido, dando un toque elegante al mejor look.