PULSERAS DE ORO

Las pulseras son uno de los accesorios más antiguas en joyería. Han sido usados ​​alrededor de todo el mundo durante milenios. Los arqueólogos han descubierto pulseras con brazaletes en antiguas tumbas y ruinas mayas, rusas, vikingas, surasiáticas, romanas, griegas y africanas. En la actualidad, podemos afirmar que las más apreciadas son las pulseras de oro porque son únicas. La nobleza del metal y su valor, puede perdurar toda la vida.

Pulseras de oro, un clásico en joyería

Solo la palabra ‘oro’, atrae la idea de poder, riqueza, belleza y valor en joyería. El oro es un hermoso metal que se usa para hacer joyas atemporales. Además, las pulseras de oro son un complemento básico que tiene infinidad de estilos según el color, el diseño y la época.

El color del oro puede variar según el tratamiento que se le dé. El amarillo es el color original del oro puro. Ahora bien, si se le añade otro metal como el cobre, la plata, o el zinc, el oro se vuelve más pálido y puede adquirir tonos rosados.

El color blanco se logra mediante una elección cuidadosa de los metales de aleación, que blanquean el amarillo intenso del oro puro. Es interesante observar que fue desarrollado originalmente en la década de 1920 como un sustituto del platino.

Las pulseras de oro son tendencia

Hoy en día, el oro está de moda. Por esto, vuelven a cubrir escaparates de la alta joyería con diferentes estilos que varían según los detalles del accesorio. El trabajo del joyero y del diseñador son cruciales para el resultado final del complemento. Son tendencia las pulseras anchas y rígidas, tipo brazalete. También es común ver las exclusivas pulseras de brillantes y otras piedras preciosas. Si se busca algo más sencillo, hay pulseras de oro muy combinables formadas por cadenas finas que dan varias vueltas a la muñeca.