PENDENTIF

Un pendentif es una joya que está suspendida de una cadena, cordón o collar. La mayoría de las veces se usa sobre un escote, pero también se puede ver en pulseras o en tobilleras.

Historia del pendentif

El hombre siempre ha querido adornarse, ya sea por pura estética o porque le daba una identidad. El colgante data de la época prehistórica donde los materiales que se usaban estaban en la naturaleza y se empleaban sin apenas darles formas. Se elegían elementos como semillas, huesos, conchas, dientes de animales o piedras que se perforaban para insertarlos después en fibras vegetales o animales.

Posteriormente, el hombre empezó a descubrir más materiales y comenzó a trabajarlos. Egipcios, celtas, griegos… la mayoría de las civilizaciones usaron el oro y otros materiales nobles para confeccionar pequeñas piezas que usaban a modo de colgantes.

La Edad Media fue el momento del despegue de los colgantes que eran un elemento diferenciador de las clases sociales. Las mujeres y los hombres de la época, lucían joyas cargadas de piedras preciosas como símbolo de poder.

El estilo del pendentif

La apariencia y el estilo del colgante puede ser muy variado, desde los más simples hasta los más elaborados. Muchas veces la época marca la tendencia. Por ejemplo, en el periodo Art Nouveau, se recurría a escenas de la naturaleza como flores, hojas e insectos o figuras femeninas. En cambio, el Art Decó prefirió las líneas más depuradas, algunas cargadas de piedras preciosas.

Existen tantos colgantes como estilos. Esta pieza puede ser la joya que determine el look. El oro es uno de los metales nobles más demandados, con resultados increíbles según el diseño. Hay verdaderas obras de arte que se pueden lucir en el cuello, dando el toque glamouroso que requiera la ocasión.

El largo y el tipo de cadena que lleve el colgante, también será un elemento clave del resultado final.