GARGANTILLAS DE ORO

Una gargantilla es una pieza muy apreciada. Se puede combinar con distintos estilos, dando siempre un toque único en cada ocasión. Por lo tanto, una gargantilla de oro, es el complemento perfecto. Siempre agrega un brillo extra y luminosidad a un evento especial.

La gargantilla de oro: amarillo, blanco y rosado

La gargantilla de oro es una pieza clásica que, dependiendo del diseño, puede ser perfecta para el uso diario. Las joyas de oro, siempre arrojan una hermosa luz cálida y son muy favorecedoras. El oro en los collares es de los metales nobles más apreciados en joyería. Además, cualquiera de los tipos de oro que existen son adecuados en las gargantillas.

Una gargantilla de oro amarillo tipo cordón, es una opción clásica. Si a ésta se le quiere dar un toque especial, se puede combinar con cadenas largas de eslabones sencillos; eso sí, siempre que la camisa o el vestido cuenten con un gran escote. El oro blanco combina muy bien con los brillantes y otras gemas preciosas, dando lugar a piezas espectaculares que se pueden lucir en el cuello para algún evento especial.  Un efecto vintage se consigue con gargantillas de oro rosado. Este tipo de joyas favorece a todas las mujeres porque con ellas se consigue un tono cálido que va bien a todo tipo de piel.

Estilo impactante

Las gargantillas son joyas deslumbrantes que pueden llegar a ser nuestras favoritas. Para los eventos especiales, se suele dedicar el tiempo necesario en decidirse por el atuendo ideal que lucir en esas ocasiones. La gargantilla es un acierto seguro, es un clásico del buen gusto y del estilo refinado. Es una joya muy versátil que, combinada con otros complementos como anillos, pulseras y pendientes, darán ese toque único para deslumbrar y ser el centro de todas las miradas.