BROCHES SIGLO XIX

Probablemente la época más creativa en joyería sea el siglo XIX. Esta era fue de prosperidad, crecimiento económico y confianza con lo que muchos artículos de lujo cobran protagonismo. Este siglo es memorable por los anillos y tiaras de brillantes y por los denominados broches siglo XIX.

Broches siglo XIX: eclecticismo del pasado

El siglo XIX fue un período de grandes cambios industriales y sociales. Curiosamente, las joyas se caracterizaron por un eclecticismo estilístico inspirado en el gótico, el realismo y el barroco. Los brillantes eran la piedra favorita de los joyeros que empezaron a engarzarla en monturas abiertas. Tiffany fue el precursor de este tipo de montura.

Las joyas sentimentales y conmemorativas también eran protagonistas. Son populares los broches siglo XIX de camafeos, los medallones con mechones de pelo de la amada y las iniciales. También se ponen muy de moda las cintas de terciopelo con broches para decorar las muñecas o el cuello.

A partir de los años 30, encontramos muchos broches con motivos orgánicos, espigas de trigo, hojas, animales, criaturas fantásticas, ángeles, y corazones. También fueron muy populares los inspirados en los restos arqueológicos encontrados en tumbas etruscas en Roma, Pompeya y Herculano. Otra de las tendencias es el esmaltado, con técnicas como el champlevé o plique-à-jour. En la champlevé se ahueca una placa de metal sobre la que se coloca el esmalte; mientras que en la técnica plique-à-jour, el esmalte se aplica en alveolos huecos, con lo que la luz puede atravesar el esmalte transparente o translúcido.

Joyería, broches siglo XIX: reflejo de la sociedad

El crecimiento económico y la apertura al exterior marcan las tendencias de las joyas. La prosperidad y la confianza de la sociedad favorecen la proliferación de piezas confeccionadas con diamantes, rubíes, zafiros, ópalos y turquesas. Los broches siglo XIX de estrella se pusieron muy de moda, siendo los preferidos los realizados con brillantes combinados con oro amarillo.

A partir de la segunda mitad del siglo XIX, el estilo renacentista egipcio, las influencias chinas, japonesas e hindúes, también fueron muy apreciadas.

Para terminar, no podemos dejar pasar la joyería Art Nouveau de la década de 1890. La naturaleza se convirtió en símbolos de la vida, la eternidad, la sexualidad, el nacimiento y la muerte.