LIMOGES

Hay una legendaria casa francesa de porcelana fina que se considera una de las más famosas del mundo. Se trata de la Royal Limoges, fundada a finales del siglo XVIII en la ciudad de Limoges, al suroeste de París.

Cerca de esta ciudad, hay unos yacimientos de caolín, arcilla blanca muy pura, perfecta para la fabricación de porcelana. La fábrica de Limoges, tiene una fórmula magistral secreta donde el ingrediente principal es este mineral. A partir de esta pasta, se crean increíbles piezas para vajillas únicas y exclusivas. Además, el diseño de las piezas y la decoración las convierte en toda una obra de arte. La porcelana de esta fábrica está clasificada como una de las mejores junto con la procedente de China.

La delicadeza de la vajilla Limoges

En definitiva, todos los detalles de la porcelana han sido y son elegantes, dignos del mejor arte de la mesa. A lo largo de 200 años de historia, en la Royal Fábrica han existido muchos estilos y diseños, pero siempre son regios y elegantes. Destacan colecciones maravillosas vintages que datan de finales del siglo XIX que solo unos pocos privilegiados las conservan o las pueden obtener.

Los diseños elegantes y sofisticados

Los tonos que se utilizaban entonces son suaves y delicados. La decoración policromada suele ser en malvas, amarillos suaves y verdes que representan motivos de la naturaleza. Así pues, vemos a menudo flores como las orquídeas, rosas o lirios en delicadas composiciones artísticas propias de la época. Algunas de las vajillas conservadas pueden rematarse con pinceladas de oro que le dan un aire aristocrático y exclusivo.

El verdadero valor de esta porcelana es su tradición y renombre que se conserva intachablemente a través de los años. Todas las piezas Limoges irán con un sello de la casa, indicador de la antigüedad de la pieza.