ORFEBRERIA FRANCESA

La orfebrería consiste en trabajar diferentes materiales como el oro, la plata o el bronce, para la creación de diferentes objetos. En lo que concierne al arte de la mesa, existen muchos artículos que se pueden considerar de lujo por el valor que pueden alcanzar; ya sea por los materiales, el trabajo que lleven, la antigüedad o la procedencia. Una de las artesanías más valoradas es la orfebrería francesa, con gran tradición y renombre desde principios del siglo XIX.

La orfebrería francesa en el arte en la mesa

Los orfebres especializados son capaces de crear maravillosas piezas que aportan el toque majestuoso al arte de la mesa. Serán esos detalles los que los comensales no olvidarán y se sentirán gratamente sorprendidos.

Francia, es un país con gran tradición en la fabricación de ajuar doméstico: bandejas, caminos de mesa, salseras, soperas, cubiteras… Toda una variedad de artículos que acompañan a los comensales a disfrutar de la ceremonia de una manera espectacular.

Christofle y la orfebrería francesa

Merece mención especial el joyero y orfebre Charles Christofle. Este francés, se dedicó desde principios del siglo XIX a estudiar y a trabajar los procesos de plateado. Su técnica abarató los costes de la orfebrería de lujo, con lo que pudo hacerse popular entre la sociedad burguesa francesa. Así, su empresa pudo competir con la inglesa y la estadounidense, hasta el punto de que la orfebrería francesa las superó y adquirió su merecido renombre internacional. La empresa se llamó Christofle, y todavía existe en nuestros días.

Así pues, el estilo que empleó era tan exclusivo y exquisito, que Napoleón III hizo varios encargos. La línea de las piezas era bastante ecléctica. Por consiguiente, podemos encontrarlas muy llamativas y recargadas, con formas barrocas y rococó. U otras mucho más estilizadas y sobrias, más estilo Luis XVI.