ARTE DE LA MESA

Platos de porcelana, cubiertos de plata, cristalería de altísima calidad: una mesa de comedor puede ser una obra de arte. Las diferentes formas y apariencias de estos objetos, durante cientos de años, han reflejado la historia de la sociedad. A medida que se descubrieron nuevos territorios, se incorporaron alimentos que requerían novedosas formas de presentación. Podemos decir que el ‘arte de la mesa’ es todo un ritual en evolución; y, si se acompaña de una ceremonia, hará que las comidas tomen un aire solemne y especial.

Influencia de los materiales en el ‘arte de la mesa’

El descubrimiento de América, a fines del siglo XV, introdujo ingredientes que había que explorar e incorporar en la mesa. Alimentos como patatas, calabaza, chocolate, piña o café, se incluyeron. Por consiguiente, las cenas glamurosas requerirían nuevas presentaciones en la mesa para hacerlas más atractivas.

Hasta el siglo XVII se produjeron cambios significativos en la forma de comer en Europa. Los modales se renovaron poco a poco y fue a partir del siglo XVIII cuando hubo un vuelco drástico en el arte de la mesa. El motivo se debió a la aparición de materiales y tecnologías nuevas que permitieron abrir más posibilidades a distintos estamentos de la sociedad. El cambio también evolucionó poco a poco a medida que el servicio doméstico decreció y se pasó a un enfoque distinto a la hora de poner la mesa.

Una mesa elegante con reminiscencias del pasado

La historia nos ha dejado magníficas piezas de vajillas, cuberterías, cristalerías y orfebrerías que tienen gran valor; sobre todo por haberse conservado a lo largo del tiempo en magnífico estado. Todavía existen juegos enteros de nuestros antepasado que pueden tener presencia hoy en día en una cena o celebración para hacerla memorable. Sin lugar a dudas, todos los comensales se sentirán privilegiados por tal recibimiento.